5 de abril: Testigos de la Resurrección

Lectura del santo evangelio según san Mateo 28, 8-15



En aquel tiempo, las mujeres se marcharon a toda prisa del sepulcro; llenas de miedo y de alegría corrieron a anunciarlo a los discípulos.

De pronto, Jesús salió al encuentro y les dijo:

«Alégrense».

Ellas se acercaron, le abrazaron los pies y se postraron ante él.

Jesús les dijo:

«No teman: Vayan a comunicar a mis hermanos que vayan a Galilea; allí me verán».

Mientras las mujeres iban de camino, algunos de la guardia fueron a la ciudad y comunicaron a los sumos sacerdotes todo lo ocurrido. Ellos, reunidos con los ancianos, llegaron a un acuerdo y dieron a los soldados una fuerte suma, encargándoles:

«Digan que sus discípulos fueron de noche y robaron el cuerpo mientras ustedes domían. Y si esto llega a oídos del gobernador, nosotros nos lo ganaremos y los sacaremos de apuros».

Ellos tomaron el dinero y obraron conforme a las instrucciones. Y esta historia se ha ido difundiendo entre los judíos hasta hoy.

Palabra de Dios