Joven: Dios te llama a ser misionero. Sigue a Jesucristo y anuncia su evangelio a los pobres. Cristo necesita de hombres valientes para ser religiosos, sacerdotes o hermanos.
Centros de animación vocacional:
- Bogotá: Seminario Mayor San Alfonso, Calle 162 # 75 -81. Tel.: (1) 686 3838
- Manizales: Seminario Menor Redentorista, Carrera 19 # 74-61. Cel.: 3168819907
- Medellín: Parroquia San Clemente Hofbauer, Carrera 77D # 53 -40. Cel.: 3108366292.
- Piedecuesta: Seminario San Alfonso, km 4 vía Piedecuesta – Bucaramanga (Vereda La Mata). Cel.: 3187431869.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la vida religiosa o vida consagrada?
Según el CIC en el can 588 § 1. “El estado de vida consagrada, por su naturaleza, no es ni clerical ni laical” La vida religiosa como tal es un estado de vida en la Iglesia que busca seguir más de cerca de Cristo mediante la profesión y la vivencia de los consejos evangélicos: se entregan de una manera peculiar al Señor, Siguiendo a Cristo casto, pobre y obediente. La vida religiosa no hace parte de la jerarquía de la Iglesia. Aunque algunos reciben el sacramento del orden siguen siendo religiosos, nunca dejan de serlo.
Una de las características esenciales y comunes a todas las comunidades religiosas en la Iglesia es la vida fraterna, todo es común a todos. Ciertamente en un seminario diocesano se experimenta algo parecido, pero lo que sucede es que allí este estilo de vida es solo mientras son seminaristas, en cambio en la vida religiosa la vida común será hasta la muerte. El Religioso por el hecho de vivir en comunidad está llamado a buscar la perfección mediante el ejercicio de la caridad principalmente con sus propios hermanos.
¿Qué son los votos?
Dentro de este contexto los votos son los compromisos o ideales de vida por los que un religioso opta, de manera libre y voluntaria, y profesándolos o expresándolos públicamente consagra toda su existencia de manera exclusiva a Dios en determinada familia religiosa de la Iglesia católica. Estos compromisos o ideales son tres: Pobreza, Castidad y Obediencia; los cuáles tiene su fundamento en la misma vida de Cristo, quien fue pobre, casto y obediente hasta la muerte. Los votos también se conocen como los consejos evangélicos los cuales tiene el objetivo de facilitar a quienes se sienten llamados a vivirlos una mayor configuración con el Señor. Los votos por tanto constituyen la esencia del estado religioso en cuanto que posibilitan la vida en comunidad y el apostolado.
¿Qué diferencia a una comunidad religiosa de las otras comunidades?
Lo que diferencia a una comunidad de otra no es solamente el hábito y el fundador sino el carisma. Un carisma es un don o regalo de Dios dado a los hombres mediante el Espíritu Santo para que de una manera específica y particular puedan relacionarse con Dios y con sus semejantes y así puedan obtener salvación. Un carisma también responde a una necesidad específica en la Iglesia por ello Dios suscita en ella hombres y mujeres que den respuesta a esas necesidades fundando comunidades que encarnen dicha inspiración divina. Según Santo Tomás un carisma se ordena a que el hombre coopere con otros para que éste se encamine hacia Dios.
¿Por qué existen tantas comunidades religiosas en la Iglesia católica?
Este hecho muestra la acción viva del Espíritu Santo que aún sigue actuando en su Iglesia. Es por ello que este mismo Espíritu continúa renovando a la Iglesia y sigue proponiendo nuevos caminos para llegar a Dios. Los caminos son múltiples porque Dios es infinito e infinitos son también los caminos por los que se puede llegar a Él. Un carisma siempre responde a las necesidades de cada una de las personas, en las distintas épocas, proporcionándole a cada ser humano el camino más adecuado para llegar a Dios y así alcanzar su propia plenitud y realización personal.
¿Cuál es el carisma Redentorista?
El carisma redentorista supone un compromiso claro con los más desfavorecidos. El anuncio de salvación de Jesús toca toda la realidad humana, toda la persona, con sus pobrezas y posibilidades. El anuncio de la Buena noticia del Evangelio es tarea fundamental de los redentoristas que de palabra y obra llevan la abundante redención de Jesucristo a los hombres y mujeres de hoy.
Desde San Alfonso, el anuncio de la salvación de Cristo en nuestra misión, implica también el estudio y la enseñanza de la teología moral. Nuestra fe debe ser profundizada, pensada y orada para ser anunciada.
¿Por qué los Redentoristas son misioneros?
Los redentoristas anunciamos el Evangelio desde comunidades misioneras, dinámicas e insertas en su entorno que viven en diálogo con la sociedad de hoy. Nuestro método propio son las Misiones Populares. Igualmente, desde las parroquias y estaciones misioneras Acompañamos comunidades con iniciativas audaces que impulsen el compromiso de los creyentes.
¿Por qué algunos religiosos pueden ser presbíteros?
En algunas comunidades religiosas masculinas se permite a sus religiosos la posibilidad de acceder al orden sagrado hasta el segundo grado que es el presbiterado. Sin embargo, no es inherente la vida religiosa la ordenación presbiteral, lo que hace a una persona pertenecer al estado de la vida consagrada es la profesión pública de los votos o consejos evangélicos en un instituto de vida consagrada legítimamente aprobada por la Iglesia. En conclusión, los religiosos pueden ser sacerdotes, aunque también pueden no serlo sin que afecte en nada a su condición de religiosos.
¿Qué es un hermano Redentorista?
Los Hermanos Redentoristas son religiosos y misioneros que optan solo por la vida religiosa y que no se sienten llamados al presbiterado. Esta decisión la manifiesta el religioso en la etapa de noviciado, sin embargo, aunque el hermano no aspire a la vida sacerdotal debe prepararse en filosofía y en teología ya que dichos estudios son necesarios para que el hermano desempeñe su vocación misionera.
¿Cuáles son las etapas de formación de un Misionero Redentorista?
La vocación Redentorista es un llamando personal de Jesús a seguirlo al modo de san Alfonso de Liguori y sus primeros compañeros. Todos los redentoristas, HERMANOS y SACERDOTES, hemos recibido la misma llamada a seguir a Jesús pobre y humilde; hemos escuchado la misma invitación a servirle en su Iglesia; y hemos sido enviados a una misma misión, que enriquecemos con el ofrecimiento de nuestras propias vidas. Para ello es necesario un proceso de discernimiento y acompañamiento descrito en las siguientes etapas de formación:
- Promoción Vocacional: Es el primer contacto del joven con nuestra comunidad y, sin vivir aún en una casa de formación de los redentoristas, es ayudar en su inquietud vocacional e iniciado en la vida, historia y misión de la Congregación en la Iglesia y en el mundo.
- Aspirantado ( 1 año): El año propedéutico se concibe como la culminación del proceso de discernimiento de los aspirantes vocacionables, previo a los estudios superiores, que los lleva a optar por una vocación-misión en la Iglesia y la Congregación del Santísimo Redentor y les permita asumir su propia vida desde las diversas dimensiones ofrecidas en el Plan de Formación.
- Postulantado (3 años): Es la etapa de formación donde el candidato a la vida religiosa, presbiteral y misionera redentorista, continúa su discernimiento vocacional personalizado y su preparación humana – comunitaria, espiritual, académica, pastoral y eclesial redentorista en orden al seguimiento de Cristo como preparación inmediata al ingreso al noviciado donde propiamente se inicia la vida consagrada.
- Noviciado (1 año): Es la etapa de la formación en la que el novicio se afirma en la llamada del Señor Jesús a través de una fuerte experiencia de Dios, mediante la integración comunitaria, la vida de oración y el conocimiento de la Comunidad, llevándolo a optar libremente por el seguimiento de Cristo en la Congregación Redentorista y sellada con la profesión de los votos religiosos.
- Juniorado (4 años): Es el tiempo entre la primera profesión y la perpetua. Durante esta etapa de votos temporales, se busca consolidar la vivencia de la vida consagrada, como vida comunitaria de hermanos en Cristo.
Formación permanente: el misionero consiente de su vocación ha de estar en constate investigación y actualidad para poder así ir leyendo la realidad de una sociedad que está constantemente en cambio.


