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Por: P. José Silvio Botero G., C.Ss.R.

Cuando llegamos a conocer una pareja de esposos, cuya vida ha sido ejemplar en todos los aspectos, a pesar del paso de los años, les decimos: ‘cuenten, ¿cuál es el secreto?’. Ciertamente, impresiona muy bien una pareja que ha logrado construir un hogar feliz. Una pareja que ha experimentado en su vida los ‘misterios gozosos, dolorosos, gloriosos y también los luminosos del rosario mariano. La respuesta fue: ‘la convivencia grata y amorosa’. 

CESPLAM sugiere Diez Principios para la convivencia conyugal: 

  1. Nadie es perfecto. Hay que reconocer lo que cada uno ha hecho de mal. Admitir las culpas. 
  2. Da, a veces, tu brazo a torcer. Sé más flexible y tolerante en tu hogar. Proponte esto firmemente. 
  3. No avasalles ni maltrates a tu consorte. ‘Trata a tu cónyuge como te gustaría que te traten’, es la ‘regla de oro’ de la moralidad. 
  4. No pierdas los nervios. Ante todo, mucha calma; la violencia es mala consejera. El más inteligente y generoso de los dos es quien debe pacificar. 
  5. Sonríe, por favor. Echa mano del sentido del buen humor, sobre todo en los malos momentos, cuando todo parece perdido. 
  6. Es señal de ‘bien nacido’ el ser agradecido. Agradece a tu pareja los gestos amables y las muestras de cariño; esto te hará bien. 
  7. Quítale fuego al fogón. Desdramatiza la situación conflictiva. No permitas que tu pareja se auto-inculpe. Aprende a perdonar. 
  8. Escucha al otro.  Nadie está en posesión de toda la verdad. Haz que tu cónyuge se sienta importante y cuenta siempre con su opinión en los temas de familia: educación de los hijos, estudios y gastos. 
  9. Ama a tu suegra y a tu cuñada. Ámalas, aunque al principio te cueste. Mantén respeto y comprensión con tu familia política. Evita las críticas. 
  10. Cada uno en su casa y Dios en la casa de todos. Evita que los padres y hermanos se metan en los problemas de la pareja. 

Estos Diez Principios valen para una sana y grata convivencia de la pareja. Pero ya desde el noviazgo es importante que comiencen, en alguna forma a aplicar estos principios-guía. Gerardo Pastor Ramos, psicólogo español, sugiere ‘5 factores sociológicos’ que contribuyen a una justa elección del consorte: que la diferencia de edad sea de unos pocos años; la misma raza, una cierta igualdad en el nivel cultural, una misma vivencia religiosa, el nivel económico, si bien, no tiene tanta importancia como los anteriores. 

Una buena convivencia dentro de la pareja será elemento fundamental para preparar la llegada de los hijos; la sana y grata convivencia de los esposos será el mejor caldo de cultivo para hacer de los hijos genuinas personas y para facilitarles la integración de ellos en la sociedad.