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Bautismo del Señor

Comentario dominical

9 de enero de 2022

Ciclo C: Lc. 3, 15-16. 21-22

Por: P. Víctor Chacón Huertas, C.Ss.R. (Redentoristas de España)

Celebramos el Bautismo de Jesucristo y recordar aquello que nos hace ser cristianos, el Espíritu de Dios. ¿Qué mensaje nos trae nuestra fe? ¿En qué Dios creemos? ¿Qué papel tenemos los bautizados? A eso buscamos responder este domingo desde su Palabra.

1.El profeta Isaías nos presenta al “siervo de Yahvé”, a aquel de quien Dios dice “es mi elegido, a quien prefiero”, y en el que los cristianos reconocemos a Jesús. ¿Cómo lo describe Isaías? De una manera sensacional: “No gritará, no clamará, no voceará. Ni quebrará la caña cascada, ni apagará el pábilo vacilante”. El elegido de Dios es alguien profundamente pacífico, tranquilo y que da serenidad. No impone nada, no se agita gritando o amenazando como otros profetas de la época. No es violento ni mucho menos fanático. Le mueve el amor a su Padre y su tarea de ser Luz y Bien para el mundo, para cada persona que encuentra. Esta figura del Siervo de Yahvé es modelo para los creyentes. Es nuestro ideal y meta. Que la fuerza de nuestra fe salga desde dentro y no se imponga desde fuera. ¿Lo intentamos?

2.Una vocación a lo difícil. Esa es la conclusión de lo que Pedro dice hoy en Los Hechos de los apóstoles. Jesús “pasó haciendo el bien y curando a los oprimidos por el mal porque Dios estaba con él”. Es el camino arduo y sacrificado de Jesús, el camino de vencer el mal, el odio, la soberbia, la prepotencia, la violencia… a base de bien, de amor, de paciencia, de humildad, de encajar y esquivar los golpes… La tarea cristiana no es solo un compromiso con “no herir” a los demás, buscamos sanarlos, ayudarlos, elevarlos… en una palabra: amarlos. Imitamos esa vocación a lo difícil que Jesús nos deja en el Bautismo, una tarea que no hacemos solos sino “porque Dios está con nosotros”, porque la acción de su Espíritu, la oración y la Eucaristía nutren nuestra vida y nuestro compromiso. Cada vez tratamos de ser más coherentes, mejores cristianos, mejores “Siervos de Yahvé”.5408

3.Una paradoja para vivir esta fe: Dudar es sano y equilibrado. Andrea Bocelli, dijo en una ocasión: “La duda es patrimonio de los fuertes; los débiles e inseguros no se pueden permitir ese lujo… Sólo una mente abierta y porosa pregunta de manera genuina. Sólo una persona honrada admite la posibilidad de estar equivocada”. Imagino a Jesús en el Jordán, a la voz de “tú eres mi Hijo amado, mi predilecto” sólo pueden asaltar dudas, pero ¿cómo Padre?… Creer, dejarnos guiar por su Espíritu, supone aceptar que no lo sabemos todo, ni todo lo tenemos claro, ni todo lo hacemos bien. Seguimos inquietos y humildes, buscando la voz de nuestro Dios, buscando ser sus siervos. Esta duda nos devuelve a la autenticidad y nos aleja de todo fanatismo. Ojalá que vivamos esta búsqueda sincera de cada día que nació en la fuente de nuestro bautismo.