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IV Domingo del Tiempo Ordinario

Comentario bíblico

30 de enero de 2022

Ciclo C: Lc. 4, 21 – 30

Por: P. Jesús María Ortiz Orozco, C.Ss.R.

El pasaje del evangelio que nos corresponde comentar en este domingo es la continuación de Lc 4,16-20. Por eso, se recomienda leer primero estos versículos, con el fin de entender mejor lo que dice Lc 4,21-30:

Comenzó, pues, a decirles:

“Esta Escritura, que acaban de oír, se ha cumplido hoy”.

Y todos daban testimonio de Él y estaban admirados de las palabras llenas de gracia que salían de su boca.

Y decían:

“¿No es éste el hijo de José?”.

Él les dijo:

“Seguramente me van a decir el refrán: Médico, cúrate a ti mismo. Todo lo que hemos oído que ha sucedido en Cafarnaúm, hazlo también aquí en tu patria”.

Y añadió:

“En verdad les digo que ningún profeta es bien recibido en su patria”.

“Les digo de verdad: Muchas viudas había en Israel en los días de Elías, cuando se cerró el cielo por tres años y seis meses, y hubo gran hambre en todo el país; y a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una mujer viuda de Sarepta de Sidón. Y muchos leprosos había en Israel en tiempos del profeta Eliseo, y ninguno de ellos fue purificado sino Naamán, el sirio”.

Al oír estas cosas, todos los de la sinagoga se llenaron de ira y, levantándose, lo arrojaron fuera de la ciudad, y lo llevaron a una altura escarpada del monte sobre el cual estaba edificada su ciudad, para despeñarlo. Pero Él, pasando por medio de ellos, se marchó (Lc 4,21-30).

Contexto literario

En Lc 4,16 se afirma que Jesús regresa a Nazaret, su pueblo natal. Es allí donde da a conocer su programa misionero (Lc 4,18-19), leyendo un pasaje del profeta Isaías. En Lc 4,21 Jesús confirma el cumplimiento de la profecía que había leído en la sinagoga de Nazaret.

Este detalle evidencia cómo el proyecto literario y teológico de San Lucas se fundamenta en la continuidad del Antiguo Testamento. El evangelista enfatiza en la unidad del plan salvífico de Dios, que se desarrolla como historia de salvación. En efecto, las referencias intertextuales veterotestamentarias impregnan los libros de San Lucas: el evangelio y los Hechos de los apóstoles. De esas citas bíblicas se destacan las del libro del profeta Isaías.

Contexto semántico

  • “Esta Escritura, que acaban de oír, se ha cumplido hoy” (Lc 4,21). Con esta frase Jesús da a conocer su identidad cristológica (mesiánica) ante sus “paisanos”. Por consiguiente, el texto de Isaías aporta las claves hermenéuticas que iluminan el ser y el quehacer de Jesús en el evangelio y, seguidamente, también de sus discípulos en los Hechos de los apóstoles.

El padre Fidel Oñoro afirma:

La Buena Noticia del Reino en boca de Jesús es ésta:

                        – El anuncio de la buena noticia a los pobres…

                                   ¡Se ha cumplido hoy!

                        – La proclamación de la liberación a los cautivos

y la recuperación de la vista a los ciegos

                                   ¡Se ha cumplido hoy!

                        – La liberación de los oprimidos

                                   ¡Se ha cumplido hoy!

  • “En verdad les digo que ningún profeta es bien recibido en su patria” (Lc 4,24). Esta frase ayuda a comprender la relación que hay entre las palabras de Jesús referidas al rechazo de los profetas y el texto de Isaías. San Lucas utiliza el adjetivo (δεκτός, en griego) que significa: “aceptable, agradable” (Lc 4,19.24). En este sentido y de manera paradójica, Jesús, quien había sido ungido para proclamar un año favorable del Señor no es acogido favorablemente por sus conocidos. El evangelista une el compromiso misionero de anunciar la Buena Nueva a los pobres con el rechazo. Este contexto semántico nos ofrece elementos para tomar conciencia que el anuncio del evangelio se realiza en medio de situaciones complejas.
  • Elías y la viuda de Sarepta (Lc 4,25-26). Eliseo y Naamán, el sirio (Lc 4,27). Jesús enseña que su misión es universal. Por eso, menciona dos pasajes del Antiguo Testamento protagonizados por los profetas Elías y Eliseo, donde los destinatarios son extranjeros: una mujer viuda de Sarepta, en Sidón (1 Re17,8-24), y un leproso sirio llamado Naamán (2 Re 5,1-19). De este modo, se constata que la salvación que se inaugura en Nazaret no se reduce a un pueblo, o a una élite; es para todos los pueblos del mundo.

Sugerencias para vivir el evangelio

  • Reconocer y valorar que Jesús es el ungido, el Cristo. Por tanto, Él es el enviado de Dios a proclamar la Buena Nueva a los pobres y abandonados.
  • Ser conscientes de que la predicación y la vivencia del evangelio implica rechazo por parte de aquellos que no quieren entrar en la dinámica del Reino de Dios.
  • Aceptar que el plan de Dios no es sólo para los que participan de los sacramentos, sino para todos los seres humanos.
  • Agradecer a Dios por los momentos en los que hemos experimentado sus bendiciones, estas han sido buenas noticias para nuestra existencia.
  • Perseverar en la misión que Dios nos ha encomendado, de modo que, un día podamos decir, como Cristo, “todo está cumplido”.

Referencia bibliográfica

Oñoro, Fidel. Pistas para la Lectio Divina… Lucas 4,16-30. Centro Bíblico Pastoral para la América Latina del CELAM. http://www.homiletica.org/fidelonoro/fidelonoro0044.htm