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Villa Marianella, 25 de septiembre del 2021

“Testigos del Redentor, solidarios para la Misión en un mundo herido” (Tema del sexenio 2017-2022)

Queridos religiosos, religiosas, formandos, laicas (os) y Familia Redentorista de América Latina y El Caribe.

Nosotros, los Misioneros Redentoristas en América Latina y El Caribe, Superiores (Vice) Provinciales, delegados (Vocales), representantes de los hermanos, de las Misiones, de los laicos (as) redentoristas, la Comisión Canónica, juntamente con el Consejero General, P. Rogério Gomes; el Coordinador de la Conferencia, P. Marcelo Araújo; estuvimos reunidos en la casa de Retiro Villa Marianella, Bogotá, Colombia, los días 19 al 26 de septiembre del 2021, en la VII Asamblea de la Conferencia de América Latina y El Caribe.

Nuestro encuentro se dio en un clima de fraternidad, oración, comunión, alegría, diálogo y esperanza, sin ocultar los temores que vivimos en el proceso de Reestructuración y Reconfiguración.

Queremos compartir con ustedes lo que el Espíritu va suscitando en medio de nosotros, en este caminar de revitalización de nuestra vida apostólica y misionera.

1.- Nos solidarizamos con todo el pueblo latinoamericano y caribeño que ha sufrido y sufre los estragos de la pandemia. Sin embargo en este contexto, las Unidades de la Conferencia no se han detenido, la pandemia nos ha hecho descubrir nuevos horizonte de trabajo y seguimos caminando con más ánimo y dando pasos concretos para consolidar la comunión de las Nuevas Unidades.

2.- Animados por el mensaje (vía Zoom) del P. General Michael Brehl, que somos la primera Conferencia de la Congregación en reunirnos presencialmente y llevamos la delantera en responder al profundo llamado del Espíritu, que nos invita a regresar a nuestras raíces carismáticas, dejándonos interpelar por los signos de los tiempos, para que seamos capaces de dejar nuestros lugares de seguridad y confort (EG 20)

3.- Durante estos días hemos reflexionado con esperanza todos los pasos dados en las diferentes Unidades para llevar adelante el proceso. Con alegría hemos constatado que varias (Vice) Provincias vienen trabajando, a su ritmo y realidad, sin prisas ni pausas, en proyectos comunes (formación, misiones, vida comunitaria, sinodalidad,…etc.), esperando que para diciembre del 2023 se den las 7 Provincias en la Conferencia. Todo este trabajo realizado nos demuestra que el Plan Apostólico y de Reconfiguración son posibles y viables en la Conferencia. Es un signo de esperanza.

4.- Verificamos que las Misiones de Cuba, Uruguay, Surinam, y las que están fuera de la Conferencia (África y Portugal), son un signo evidente de la vitalidad misionera de la Congregación en América Latina y El Caribe.

5.- Así mismo, la formación inicial y permanente de todos los redentoristas, nos debe garantizar un proceso de consagración y convicción misionera para buscar a los más pobres, destinatarios de nuestra misión; según San Alfonso y el Papa Francisco que nos pide una Iglesia en salida hacia las periferias existenciales y territoriales de América Latina y el Caribe, continente marcado por las injusticias, la opresión y el atropello a los derechos humanos fundamentales, generando tantos excluidos y refugiados.

6.- En la Asamblea somos invitados a promocionar, revalorizar la figura del Hermano Redentoristas, como signo de vida religiosa en la Congregación. Rescatamos y valoramos el trabajo de la Comisión de Hermanos de la Conferencia.

7.- Constatamos que la misión compartida es un signo de esperanza para nuestra Congregación con el propósito de “abrazar en el espíritu de la colaboración en y para la misión. Reconocemos en los Laicos Redentoristas la riqueza de nuestro Carisma que también el Señor regala a los laicos y que permite una presencia y una palabra profética en medio del mundo”. (Mensaje del Capítulo General XXV, n.13). Nuestro cuerpo misionero se va fortaleciendo con el trabajo de los laicos. La Misión compartida debe ser eje fundamental en la reconfiguración.

8.- Todo este proceso de Reestructuración y Reconfiguración, requiere de claridad jurídica y gracias a Dios contamos con la Comisión Canónica que con sus aportes nos ayudan en este proyecto. Durante estos días nos han iluminado para seguir trabajando en diferentes realidades.

9.- Invitamos y animamos a cada cohermano, a los laicos (as) redentoristas y a toda la familia redentoristas a comprometerse con el proceso de revitalización de nuestra vida apostólica y comunitaria, valorizando y viviendo el testimonio personal y comunitario, poniéndonos al servicio de la evangelización, en un espíritu de solidaridad que nos desafía a compartir los recursos humanos y materiales para la misión del Redentor (Cfr. Principios de la Reestructuración. Capítulos Generales XXIV y XXV).

Al finalizar la VII Asamblea de la Conferencia nos sentimos unidos y solidarios con los que sufren, especialmente con nuestros hermanos de Haití.

Agradecemos a la Provincia de Bogotá por la hospitalidad recibida en estos días de convivencia fraterna, nos hemos sentido en casa; del mismo modo, a todos los hermanos/as, que participaron a través del Zoom.

Que nuestra Madre del Perpetuo Socorro, San Alfonso, santos, beatos y mártires redentoristas nos acompañen en toda nuestra vida apostólica.

Fraternalmente en Cristo Redentor, Participantes de la VII Asamblea de la Conferencia de América Latina y El Caribe