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III Domingo del Tiempo Ordinario

Comentario dominical

23 de enero de 2022

Ciclo C: Lc. 1, 1-4. 4, 14 – 21

Por: P. Víctor Chacón Huertas, C.Ss.R. (Redentoristas de España)

Este domingo nos regala tres preciosos textos, que podéis leer en el interior del tríptico. San Lucas sitúa la escena en la sinagoga de Nazaret. Como Esdras en la época de la restauración, Jesús lee la Escritura, un texto del Tercer Isaías, que sienta las bases del Reino de Dios. Las situaciones humanas de pobreza, cautividad, ceguera y opresión, hoy las llamaríamos: hambre, guerras, injusticias y signos de muerte. Jesús, ungido Mesías por el Espíritu, inicia un tiempo nuevo de esperanza, justicia y liberación.

1. Estamos llamados al gozo. Eso comunican Esdras y Nehemías al pueblo: «Hoy es un día consagrado a nuestro Dios: No hagáis duelo ni lloréis.» Para el creyente siempre hay esperanza, siempre hay motivos para la alegría, porque todo no depende de cómo yo lo percibo ahora, hay un factor que desconozco –Dios- y que actúa siempre buscando mi bien. Continúan el gobernador y el sacerdote alentando al pueblo: «Andad, comed buenas tajadas, bebed vino dulce y enviad porciones a quien no tiene, pues es un día consagrado a nuestro Dios. No estéis tristes, pues el gozo en el Señor es vuestra fortaleza». Un gozo que no nos reservamos para nosotros, que pide ser siempre compartido, pues de otro modo, no sería gozo pleno. Nuestra fortaleza se apoya en el gozo de Dios, no puede venir a menos, siempre que estemos cerca de Dios percibiremos este gozo, seremos fuertes en él.

2. Tus palabras, Señor, son espíritu y vida. Lo decimos sí, pero no siempre lo creemos. No estamos siempre tan convencidos que sintamos la necesidad de escuchar sus palabras, de acudir a él, como a la fuente donde apagar nuestra sed. Solemos buscar en otros sitios antes. No me pregunten el porqué, pues ustedes mismos tienen la respuesta: comodidad, pereza, cansancio, dejadez, desgana… aún así Señor, a pesar de la fragilidad de nuestra alabanza, tus palabras son espíritu y vida. “La ley del Señor es perfecta y es descanso del alma; el precepto del Señor es fiel e instruye al ignorante”. Si estás cansado, descansa en él; si no sabes, lee y aprende. Es sencillo y es valioso, cuida tu fe, aliméntala o terminará por consumirse.

3. Un anuncio de vida plena. La clave fundamental, según el programa misionero de Jesús en San Lucas, es “anunciar a los pobres la Buena Nueva”. Y pobres son los que carecen de lo necesario para vivir. Ellos son los primeros destinatarios de la liberación que anuncia el Señor. Cautivos, ciegos y oprimidos, son formas diversas de pobreza.

El Reino de Dios se inicia a partir de la opción de Jesús por los olvidados de la tierra. San Lucas lo confirma: “Hoy se cumple esta Escritura”. La liberación se hace presente desde Jesucristo. Es la hora del Reino. A todos nos toca cumplir correctamente esta misión desde el lugar que ocupamos, porque todos estamos al servicio del pueblo de Dios en el corazón del mundo.